La quietud del silencio trae consigo
Este luto que, lento, se hace eterno
No encuentro respuestas a nada,
Siento el sabor de lo incierto
Del amor hicimos un hábito,
Hermoso, inocente, cruel y sincero…
Los recuerdos vivirán para siempre,
Mientras yo me muero por dentro
No hay razón, no hay explicación
Para este dolor que hoy siento
El cielo me habla en escala de grises,
Un idioma que finalmente comprendo
Cuesta seguir… cuesta arrancar…
Otra parte de mí que se acaba de ir
Y nadie sabe hacia qué lugar
Hay que renacer para volver a mirar,
Hay que mirar para volver a sentir…
Sentir… para acordarse lo que es vivir
Sin la presencia de quien, alguna vez, me supo amar…

